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España » Estado de Cuenca » Villarejo de la Peñuela » Filatelia / Miércoles 23 de Noviembre del año 2005 / 13:11 Hrs. Origen historia coleccionistas Valor filatélico Coleccionismo... LA FILATELIA 1. Breve Historia del Correo A manera de introducción, permítanme comentarles algo sobre el surgimiento del correo, que fue en definitiva lo que dio origen al sello y éste a su vez a la filatelia. La necesidad de comunicarse con sus semejantes que caracteriza a los seres humanos, motivó desde su misma existencia, que surgieran las primeras formas de comunicación. Los primeros medios de comunicación a distancia, tales como: señales de humo, tambores, palomas mensajeras y el esfuerzo de individuos que de muy diversas formas trasladaban mensajes a grandes distancias, fueron evolucionando conjuntamente con el desarrollo de las civilizaciones, para dar origen a los primeros correos organizados. No es casual entonces que se escogiera la palabra correo, que proviene del vocablo correr, para definir el servicio público que tiene por objeto el transporte de la correspondencia oficial y privada y que establecido en todos los países, hace llegar a su destino por la vía terrestre, marítima o aérea dicha correspondencia en forma de impresos, paquetes postales, valores, etc. A esto podemos agregar que el desarrollo y volumen alcanzado por el servicio de correos, responde generalmente al nivel de desarrollo económico y cultural de cada nación, por lo que el estudio de la historia del correo (historia postal) nos puede aportar una valiosa información sobre el país de que se trate. Es imposible establecer una fecha exacta del surgimiento del primer correo, pero generalmente es aceptado que fue China el país que contó con el primer servicio postal organizado, alrededor de los años 222 al 122 a.n.e., además de realizar aportes tan importantes para el correo como la invención de la tinta y el papel. 2. ¿Qué es la Pre-filatelia? La existencia del servicio de correos lleva implícita la necesidad de establecer las llamadas marcas postales antecesoras de los actuales cuños y canceladores del correo, que son las evidencias impresas o manuscritas del recorrido y pago de la correspondencia de que se trate. Si tenemos en cuenta que el sello de correos no surge hasta bien entrado el siglo XIX, comprenderemos que siendo el servicio de correos mucho más antiguo, existe una etapa de la historia postal en la cual la correspondencia carecía de franqueo por medio de sellos. Esta es precisamente la etapa conocida como pre-filatelia, que concluye en cada país con el establecimiento y uso de los sellos postales por el correo. La pre-filatelia como forma particular de coleccionismo, consiste en el atesoramiento y estudio de las cartas, pliegos, documentos, etc., que contengan marcas postales, (generalmente nombres de pueblos o ciudades, con fecha o sin ella) correspondientes a la etapa anterior a los sellos de correo en el país de que se trate. Por su antigüedad y escasez, se trata generalmente de piezas altamente apreciadas y valoradas por los coleccionistas. Claro está, no es esta forma de coleccionismo, de mayor complejidad, la que vamos a proponerle, sólo la hemos explicado a manera de introducción. Pero continúe con nosotros y encontrará razones que seguramente lo llevará a convertirse en un aficionado a la filatelia. 3. Surgimiento del sello de correos en el mundo El 6 de Mayo de 1840, por iniciativa del profesor británico Sir Rowland Hill, se puso en circulación por primera vez en el mundo un sello de correos. Fue por tanto Inglaterra el país que inauguró el entonces novedoso sistema de usar estampillas para el franqueo de la correspondencia, con un éxito tal que rápidamente fue adoptado por otros países. Hasta entonces, el pago del importe de la correspondencia lo realizaba el destinatario (el cual podía no aparecer, o negarse a pagar), lo cual ocasionaba grandes inconvenientes y pérdidas considerables para el correo. Este primer sello del mundo, se conoce popularmente como penique negro por su color negro y su valor de un penique. Ostenta en su diseño la imagen de perfil de la reina Victoria de Inglaterra, realizado con la belleza y el rigor que correspondía a esta singular creación del hombre, que desde entonces se convirtió en la garantía del pago previo de la correspondencia. El uso del sello de correos se fue extendiendo por todo el mundo. Generalmente se optaba por diseñar las nuevas estampillas con imágenes representativas de los gobernantes de los diferentes países, lo cual se hacía con esmero artístico y procurando que tuviera suficiente complejidad para evitar las falsificaciones, teniendo en cuenta que el sello es un valor que representa la moneda de cada nación. Todo este cuidadoso y detallado diseño miniaturista, daba como resultado atractivas imágenes que rápidamente atrajeron la atención de numerosas personas que decidieron conservarlos. O sea, podemos afirmar que la filatelia es tan antigua como el sello mismo. Se dice que el propio Rowland Hill, a través de su hijo Pearson comenzó a solicitar a los países que acogían el sistema de franqueo ideado por él, que le enviaran ejemplares de los sellos que emitían, para guardarlos como referencia de su gran invento, que sin dudas revolucionó el correo en su época. Desde entonces, la filatelia ha ganado millones de adeptos en todo el mundo. ¿Por qué? Sigámonos adentrando en su historia. 4. ¿Qué es la Filatelia? La filatelia, la afición por coleccionar y estudiar sellos de correos, tiene miles de adeptos en todo el mundo y su importancia es tal de que es considerada por muchos como toda una ciencia y una rama de la historia. El origen de la filatelia se sitúa, prácticamente, en el mismo momento en el que Gran Bretaña emitió los primeros sellos postales, el 6 de mayo de 1840: el penique color negro (Penny Black) y el dos peniques azul (Two penny Blue). Su acogida fue todo un éxito y rápidamente fueron adoptados por todos los países. Ya desde ese momento, se animaba a los usuarios a coleccionarlos: en algunas cartas se incluía la leyenda Conserve esta carta. El sello puede algún día ser una curiosidad interesante para estimular el coleccionismo. El primer coleccionista conocido es el doctor John Edward Gray, oficial del Museo Británico, que publicó en el periódico The Times un anuncio para conseguir sellos. En España, el catedrático barcelonés Santiago Ángel Saura es considerado el primer coleccionista de sellos de nuestro país, allá por el año 1850. En 1860 comenzaron a aparecer catálogos con descripciones de todos los valores de correos disponibles, así como álbumes destinados a conservarlos de forma ordenada y revistas especializadas en filatelia. Muy pronto surgieron las primeras dificultades para conseguir algunos ejemplares, lo que significó grandes diferencias de precio entre los distintos sellos. Este hecho se ha mantenido a la largo del tiempo: no sólo es la antigüedad lo que determina el precio de un sello, sino también la cantidad de ejemplares existentes del mismo. Diferentes coleccionistas El coleccionismo de sellos es una afición muy extendida en todos los países del mundo y hay auténticos coleccionistas que dedican años de investigación con el objetivo de hacer su colección más comprensible para los profanos en la materia. Existen múltiples formas de coleccionar sellos, hasta el extremo de que cada coleccionista suele tener su propio método para hacerlo. Las formas más comunes de coleccionismo son: - Tradicional: Consiste en coleccionar los sellos de un país, según su fecha de circulación. - Temática: Coleccionar los sellos en función de su imagen (automóviles, aves, actores, barcos, flores, etcétera) o de una idea (Navidad, historia y mundiales de fútbol, entre otros). Dónde adquirirlos En la actualidad, existen comerciantes especializados en la venta de sellos y entidades legalmente establecidas que se dedican a comprar y vender sellos y toda clase de material filatélico. Suelen ser expertos en la materia que ofrecen a los coleccionistas, tanto novatos como experimentados, todo tipo de consejos y, además, responden del buen estado de los ejemplares vendidos. La compra venta puede realizarse en un local abierto al público y por correo. También se pueden adquirirse sellos en las diversas ferias que anualmente se celebran en ciudades como Madrid y Barcelona. A la hora de adquirir sellos para realizar una colección, es importante tener en cuenta una serie de consejos útiles y básicos, como que el sello no tenga roturas; si ha sido usado que esté limpio; que el matasellos no afecte a su nitidez; que el dentado sea completo o que esté bien centrado, es decir, con su diseño equidistante de los bordes. La primera colección Una vez que se ha elegido el método para realizar una colección de sellos, se precisarán de una serie de materiales esenciales para iniciarla. El primero de ellos es el álbum, que puede ser una sencilla carpeta o uno específico, con hojas cambiables. A él se unen otros importantes elementos, como las bandas especiales, de fondo negro y protección transparente y que se fijan al álbum para obtener una presentación más atractiva; las bisagras, unos rectángulos de papel transparente, engomados por uno de sus lados y que se fijan al dorso del sello postal, por su lado menor y luego al álbum; un clasificador con bandas transparentes para resguardar los sellos hasta su incorporación al álbum; una lupa para estudiar los detalles de diseño, impresión, errores, entre otro. Un odontómetro para medir el número de dientes de los sellos o una pinza filatélica para coger los sellos sin dañarlos ni marcarlos. Vocabulario básico Como toda ciencia que se precie, la filatelia posee un vocabulario especializado que es necesario conocer para iniciarse en ella. Algunos de los términos más importantes son: Catálogo: libro que reproduce, cronológicamente, las emisiones de un país, grupo de países o de todas las administraciones postales emisoras. Incorpora datos útiles que facilitan la búsqueda de los ejemplares. Clásico: se denominan así a los primeros sellos de un país, por lo general hasta el año 1.900. Quien los colecciona se suele llamar filatelista clásico. Conmemorativo: sello que se emite en una cantidad limitada y que homenajea a un personaje o conmemora un acontecimiento histórico. Desmonetizado: sello que no posee ningún valor de franqueo oficial al ser retirado de circulación por la autoridad correspondiente. De uso corriente: sello destinado a atender, esencialmente, las necesidades del servicio postal. Su tirada es ilimitada y su uso bastante prolongado. Matasellos: marca aplicada sobre un sello para impedir que pueda ser usado de nuevo. Nuevo: aquel sello que se encuentra tal y como fue emitido: color inalterado, dentado perfecto y goma original. Pie de imprenta: leyenda que identifica al organismo impresor del sello, año de emisión y diseñador. Valor facial: establecido por la administración de correos y que deja de regir cuando se desmonetiza. Valor filatélico: valor que adquieren los sellos en el mercado filatélico en función de la ley de la oferta y la demanda. Viñeta: imagen representada en el sello. La filatelia es un hobby o afición que proporciona múltiples beneficios a quien la practica. Por ejemplo, en los niños, su inclinación casi innata por coleccionar, así como su preferencia por las miniaturas, hacen que sientan por los sellos una especial atracción. Los que hemos tenido oportunidad de cultivar en ellos tal afición, hemos podido comprobar cómo la filatelia, además de proporcionales conocimientos y entretenimiento, ha contribuido a desarrollarles hábitos de observación, disciplina, orden, limpieza y muchos otros, sumamente provechosos. En los inicios de la filatelia, el interés de coleccionar sellos era llamado timbromanía, forma despectiva de designar una afición que para muchos resultaba incomprensible. Sin embargo, esta inusitada forma de coleccionismo continuó creciendo y en 1894 un famoso coleccionista francés nombrado M.C. Herpin propuso la palabra filatelia, cuyo significado es amor a los sellos. Y efectivamente, puede llegar a sentirse verdadero amor por esta magnífica afición. La palabra filatelia fue aprobada por la Real Academia Española en 1922 y desde entonces, aparece en los diccionarios como la afición por coleccionar sellos de correo, siendo a veces considerada como un arte e incluso como una ciencia, por los conocimientos aporta a quien es capaz de profundizar en ella. Por ello ha sido denominada con absoluta justeza como La reina de las aficiones. Si lo duda, o está de acuerdo con esta afirmación, le invito a que continuemos hablando de filatelia. 5. Formas de coleccionismo filatélico Las formas de coleccionar los sellos son numerosas, sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de un hobby que cada persona puede adecuar a sus preferencias y que se amplía y modifica constantemente. Existen muchas clases o categorías de colecciones filatélicas, por el momento sólo mencionaremos las fundamentales: Universal: Colección que incluye sellos de todos los países del mundo. Aunque era la forma más usual al principio de la existencia de la filatelia, desde hace muchos años es imposible para persona alguna mantener una colección universal, por lo que solamente podremos encontrarlas en algunos Museos Postales y otras Instituciones análogas. Nacional: Como su nombre lo indica, es la colección de un país determinado, que puede ser de una etapa, grupo de años, o abarcar todos los sellos del país, lo cual en muchos casos también resulta difícil de lograr actualmente para un principiante. Especializada: Se trata de colecciones donde se profundiza en aspectos específicos de los sellos tales como: características del papel, impresiones, falsificaciones, etc., que requieren de la aplicación de conocimientos y estudios especializados dentro de la filatelia. Temática: Es la forma más popular y extendida del coleccionismo filatélico, pues resulta de una selección del material que realiza el coleccionista basándose en el tema que prefiera, independientemente del país o serie a que pertenezcan los sellos seleccionados. Le propongo iniciarse en esta última forma de coleccionar sellos, que sin dudas será la más accesible y provechosa para todos. 6. La filatelia temática Como su nombre lo indica, la filatelia temática es la que se basa en un tema elegido de antemano por el coleccionista, desarrollando a partir de ella una idea o tesis que los propios sellos y todo el material filatélico de que dispongamos, no van a permitir exponer y desarrollar a través de sus imágenes. Los sellos pueden ser de cualquier país, o parte de una serie, se agrupan únicamente bajo el criterio de un tema común. El primer paso para lograr una colección temática es, por supuesto, definir nuestro tema preferido. Veamos algunos ejemplos de temáticas que encontraremos en los sellos a partir de grandes grupos y sus correspondientes temas. - Naturaleza: Flora, Fauna, Paisajes, Medio Ambiente, Reservas Ecológicas, etc. - Deportes y recreación: Olimpiadas, eventos deportivos y recreativos en general. - Cultura: Arte, literatura, cine, teatro, danza, etc. - Transporte y comunicaciones: Medios de transporte y comunicaciones en general. - Ciencias y Tecnología: Personajes de las Ciencias, descubrimientos, avances científicos y técnicos, informática. - Historia y Sociedad: Personalidades y hechos relevantes de la nación. - Organismos y Eventos Internacionales - Turismo nacional e internacional - Solidaridad, derechos humanos y asuntos relacionados con el bienestar de la humanidad. Estos y muchos más, son los temas que encontraremos en la filatelia. Por supuesto, se trata de grandes grupos, dentro de los que finalmente escogeremos una temática específica, por ejemplo, dentro de Naturaleza - Fauna - mamíferos - felinos, podemos llegar finalmente a los gatos, como nuestro tema preferido. Puede incluso haber sellos que, sin reflejar directamente el tema que hemos elegido, nos sirvan para ilustrar nuestra colección. Por ejemplo, en el caso de la temática gatos, un sello de Egipto nos serviría para ilustrar una mención sobre lo que significaban los gatos para la antigua civilización egipcia. 7. Recolección y clasificación Para comenzar, debemos proponernos una etapa de recolección abierta, o sea, a través de los sellos que podamos ir obteniendo por distintas vías (correspondencia, compra, intercambio), los iremos clasificando en grandes grupos temáticos para luego ir definiendo cuáles serán los que pasarán a formar parte de nuestra colección. El resto lo iremos clasificando también por temas para que nos sirvan para intercambiar, ya que según nos dediquemos con mayor entusiasmo a la filatelia, iremos conociendo a otras personas interesadas en el canje filatélico, modalidad muy extendida en todo el mundo para adquirir nuevos ejemplares de sellos, tanto personalmente como por correo postal. Necesitaremos para guardarlos alguna especie de álbum, clasificador o stock-book, como se conocen entre los filatelistas, que nos permitirá ir organizando nuestros sellos. Nunca debemos pegarlos con ningún tipo de adhesivo y si los hemos obtenido de una carta o correspondencia, debemos despegarlos sumergiendo el fragmento de papel al que se encuentran adheridos, en una solución de agua con sal, y después de despegados, ponerlos a secar colocándolos entre las páginas de un libro para que nos queden planchados . Se recomienda manipularlos con pinzas, con sumo cuidado, para evitar su deterioro, pues la pérdida de un fragmento, por pequeño que sea, un doblez, peladura o cualquier daño que sufran nuestros sellos, les harán perder valor y calidad para formar parte de una colección, Por el momento, le invito a comenzar con la recolección, desechando los que estén en mal estado, observando detenidamente cada uno de los ejemplares que podamos ir adquiriendo, para lo cual podemos auxiliarnos de una lupa o lente de aumento. Cada sello es portador de un mensaje, que nos irá proporcionando nuevos conocimientos. Tratemos especialmente de obtener ejemplares de nuestra temática preferida, al mismo tiempo que nos vamos documentando más sobre el tema en cuestión, consultando enciclopedias, libros, revistas, tomando notas y apuntes que posteriormente nos permitirán escribir nuestra idea o tesis, que finalmente acompañará a los sellos cuando montemos nuestra colección. Próximamente volveremos a encontrarnos para darle todos los elementos técnicos que debe conocer para montar su colección temática. Le deseo mucho éxito y le aseguro que no se arrepentirá del tiempo que le pueda dedicar a la filatelia, porque como dice nuestro lema Filatelia es cultura. » http://www.mailxmail.com/curso/vida/filatelia/capitulo6.htm |