La Heroina Origen de esta droga Clasificación y Efectos físicos y psicologicos
Tipos de Heroina Consumo y Enfermedades Dependencia, Adiccion...
La Heroína


Introduccion

Pensemos, por un momento, que el sentido de la existencia de drogas como ésta suele estar fundado, como podemos ver en su origen, sobre la base de la búsqueda de un medicamento eficaz para paliar algún proceso de enfermedad, siendo su desarrollo posterior el que lleva a un consumo hedonista por parte de la población joven. Desde el mismo momento en que se consiguió saber el gran poder adictivo y destructivo de la heroína, se intentó erradicar de los mercados internacionales, pero con bastante poco éxito.

En general, la gran mayoría de nosotros, cuando hablábamos de drogas, de alguna forma pensábamos en la heroína. La sabiduría popular ha entendido que esta sustancia es extremadamente peligrosa y ha querido subrayar este hecho, mediante una asociación de dos términos: droga = heroína, como el máximo exponente de la adicción. Puede usted mismo catalogar las sustancias mediante una sencilla prueba.

En la actualidad, esta droga ha ido perdiendo adeptos y adictos, pero no gracias a las medidas preventivas
sólo y exclusivamente, sino que ha jugado un papel primordial en la aparición de una enfermedad como el sida, de características más fulminantes que la propia adicción a la heroína y que ha hecho que quien quiere probar esta sustancia se lo plantee en términos de inhalarla o fumarla, pero no de inyectársela, como hasta ahora era tradicional.

Al contrario de lo que en principio cualquiera de nosotros, como padres, podría pensar, el camino hacia el consumo de heroína no es sencillo; por el contrario, hay que recorrer primero algunos senderos ya de por sí peligrosos. Simplemente señalar que para ningún heroinómano ha sido la heroína su primera droga. Lo normal es que comience su andadura con las drogas legales, pasando por la droga puerta de entrada hacia las drogas ilegales, que suele ser la marihuana.


Origen e Historia

Como tantas veces ocurre en la historia de la humanidad, la heroína es producto de una
búsqueda desoluciones para otra droga: la morfina, que durante el siglo XIX mostró su gran poder adictivo, llegándose a convertir en una droga muy peligrosa para la sociedad. Tanto una como otrasustancia tienen su origen en una amapola muy extendida en países del sudeste asiático, Turquía, Afganistán, Pakistán, etc. La adormidera del opio (Fotografía: Una cápsula de la amapola del opio) es el producto natural de donde se sintetiza la morfina y la heroína. El opio se ha estado utilizando con fines médicos a lo largo de la historia, fundamentalmente como analgésico, antitusígeno y somnífero.

A principios del siglo XIX, un químico alemán, F. Sertürner, consiguió extraer la morfina a partir del opio y comprobó que era una sustancia mucho más potente como analgésico y somnífero, con la característica añadida de que se podía diluir fácilmente y, por ello, llegar rápidamente a la sangre por vía venosa.

Hasta finales del siglo XIX, después de comprobarse los efectos adictivos y devastadores de la morfina, no aparece la heroína. Fue uno de los químicos de la empresa Bayer, H. Dreser, quien llega por diferentes procedimientos químicos a partir de la morfina a descubrir esta nueva sustancia, que en los primeros ensayos clínicos llegó a obtener unos resultados espectaculares en el tratamiento de los morfinómanos, así como en enfermedades como la tuberculosis.


El nombre de heroína (del alemán heroisch = heroico, poderoso, energético) le viene del alto poder
y fuerza que tiene. Hacia 1898, esta nueva sustancia es puesta a la venta de una forma libre en las boticas, siendo recomendada para curar ciertas enfermedades y para calmar la inquietud de los niños. Aclaración


Hicieron falta muy pocos años para que se alzaran las primeras voces de alarma contra la heroína y sus efectos. Pero tuvieron que pasar más de diez años para que finalmente se aceptara, por parte de las autoridades sanitarias, que la heroína representaba un peligro superior a cualquier otra sustancia conocida hasta ese momento y se suspendiera su fabricación. En 1925, esta sustancia era considerada como muy peligrosa y perseguida internacionalmente.

Con el paso del tiempo y las medidas de control se estabilizó bastante el consumo de heroína. Pero es con la guerra de Vietnam cuando vuelve a activarse el comercio y uso, hasta alcanzar cotas de hasta el 25% de los soldados que combatían en Vietnam. A partir de este hecho bélico, se vuelve a poner de moda el consumo de heroína en todo el mundo, siendo la década de los años ochenta la más activa en cuanto a cantidad de heroinómanos a escala internacional.


Clasificación y Efectos

La heroína o diacetilmorfina es una sustancia que se deriva directamente de la morfina. Como

analgésico, podríamos asegurar que es de los más potentes que se conocen; puede ser mucho más efectivo que la morfina entre dos y cinco veces y a dosis más bajas, aunque los efectos tienen una duración inferior a la morfina.

En su estado más puro, tiene el aspecto de un polvo cristalino, muy tamizado, que no tiene olor, aunque puede variar bastante en función de los procesos de purificación que se le haga. Cuando la heroína llega a la calle, puede variar su aspecto, entre otros motivos, por las sustancias de corte que se le hayan añadido.


La clasificación de esta sustancia la tenemos que hacer en función de su grado de pureza y de su origen:

Heroína base (heroína nº 2), también conocida como Tsao-ta, es muy fácilmente depurable y puede llegar a transformarse en otros tipos de esta misma sustancia.

Heroína brown sugar (heroína nº 3), procedente del llamado Triángulo de Oro (Birmania-Laos-Tailandia) (Fotografía: de Bangkok o Laos).

Esta heroína tiene un aspecto oscuro, de color gris o marrón, con una textura terrosa o granulada. Su grado de pureza no supera el 50%.

Heroína tailandesa o china (heroína nº 4), podríamos decir que es la más refinada de todas y su grado de pureza puede llegar a alcanzar hasta el 90% antes de que entre en el mercado, donde se manipula y corta. Esta clase de heroína es como un polvo fino de color blanco o amarillento, y muy esponjoso.
Por supuesto, la heroína que llega a los que la consumen, es decir, al final de toda la cadena de producción ilegal, es de una pureza desconocida y variará en función de las sustancias que contiene de origen, y las sustancias que se empleen para cortarla y de esta forma aumentar la cantidad de dinero que se puede conseguir con su venta en la calle. Aclaración.


Efectos físicos y psicológicos

Podemos asegurar que la heroína tiene algunos aspectos característicos que la diferencian de sus originarias (el opio y la morfina):

La heroína genera dependencia mucho más rápidamente que la morfina y que la gran mayoría de otras sustancias adictivas, sea cual sea su forma de consumo.

Esta sustancia hace que desaparezca el apetito y facilita de una forma acelerada la deshidratación del organismo, con lo que el que la consume pierde los hábitos normales de alimentación y favorece la posibilidad de contraer enfermedades por descender bruscamente las defensas del cuerpo.

La heroína genera una dependencia tan sumamente fuerte, que cuando se es heroinómano, el síndrome de abstinencia conocido en el argot como mono o pavo frío se puede desencadenar al pasar muy pocas horas desde la última dosis. Tiene unos síntomas característicos: agitación extrema, abundante sudoración, pupilas dilatadas, temblores, dolores musculares e inquietud general.

Finalmente, la heroína siempre lleva a su lado el riesgo de una sobredosis, porque lo que se compra en la calle nunca se puede saber el grado de pureza que tiene ni con qué otra sustancia a sido cortada.


Consumo y Enfermedades

La heroína tiene varias posibilidades de consumo, que varían en función de la época, del lugar

donde se consume o, incluso, de los propios consumidores. Sus usuarios buscan únicamente el efecto inmediato de la sustancia a nivel cerebral, por lo que pierde cualquier sentido de uso en grupo, para socializar, para ligar o para cualquier otra circunstancia asociada a las relaciones con los demás. Así que su consumo se convierte más en un uso individual que ritual.

En Occidente, la forma más habitual de consumo de heroína ha sido la inyectada, dado que tiene unos efectos casi inmediatos. En otras culturas, en cambio, como la árabe y la asiática, fumar la heroína es lo más habitual. El método menos empleado es por inhalación. En la actualidad, la forma de consumo más usual es la fumada, sobre todo por el miedo al contagio de enfermedades infecciosas que acarrean los procedimientos inyectados.


El consumo de heroína, en cualquiera de sus formas, lo tenemos que señalar como extremadamente peligroso, en varios aspectos:

Por su rápida adicción, ya que con muy pocas dosis uno se puede convertir en adicto a esta sustancia.

Por su dificultad para escapar de ella, ya que los tratamientos, aunque pueden llegar a funcionar en algunos casos, son extremadamente pocos los que logran superar esta adicción con éxito completo y mantenerse sin consumirla a lo largo del tiempo.

Por su facilidad para matar, ya que lo más común es que la encontremos en el mercado negro muy adulterada o muy pura.

Otra característica que debemos señalar con respecto al consumo de heroína es que la gran mayoría de sus consumidores habituales suelen ser poli-consumidores, es decir, que, además de la heroína, toman toda una larga serie de otras drogas, tanto como sustitución si no tienen la sustancia como complemento a la misma.

Una persona que desarrolla adicción a la heroína entra de lleno en alto riesgo de contraer enfermedades infecciosas, de las que cabe destacar dos por su gravedad: el SIDA y la hepatitis, que se contagian normalmente por vía venosa cuando no se tiene la precaución de usar jeringuillas nuevas al inyectarse la droga, usando las de alguien que tiene la enfermedad. Además, un consumidor habitual que utilice la vía inyectada, en un breve periodo de tiempo, tendrá las venas destruidas de pincharse repetidamente y tendrá que ir variando las zonas hasta acabar pinchando en otras venas nuevas. Por supuesto, este procedimiento genera infecciones, llagas y abscesos.

En cuanto a enfermedades no infecciosas, el adicto a la heroína está expuesto a unos efectos en diferentes aparatos o sistemas:


Dependencia, Adicción

Uno es adicto más para huir del sufrimiento que por placer.

La drogadicción es una huida, huida en un mundo químico y peligroso que puede convertirse en una prisión de donde se sale mal parado, cuando se sale.

En estas páginas vamos a ver por qué razones caemos en la adicción o las dependencias así como las posibles soluciones que hay a ese problema, también una presentación de los productos o situaciones más frecuentes en que cae un adicto.

Ser adicto es sentir la necesidad irrefrenable, obsesión, compulsión hacia un producto o situación, el adicto a menudo se sorprende haciendo algo como si no fuese el mismo el que lo hubiese hecho, como en un desdoblamiento de personalidad, la mano se le va sola, el cigarrillo se enciende solo, el vaso se bebe solo, en eso el adicto vive conectado y en circuito cerrado con su adicción, con la que mantiene un cierto equilibrio, sin ello su equilibrio se rompe, se siente incompleto, la angustia lo devora, el adicto vive sometido, esclavo de su adicción.

Pero la dependencia es ante todo un sufrimiento, el dependiente es un sufridor, su hipersensibilidad, su dificultad visceral para hacer frente a la vida, para soportar el sufrimiento, su tendencia a la autodestrucción, su huida permanente frente a la dificultad, su búsqueda de soluciones al exterior de sí mismo, huida frente a la realidad, la búsqueda de refugio en un producto o situación ponen de manifiesto ese sufrimiento.

Pero hay que ser prudentes con las definiciones que encierran a los unos y excluyen los otros.


Origen dependencias

Uno nace dependiente; para poder sobrevivir necesitamos a los demás, a medida que vamos creciendo vamos adquiriendo la autonomía, (en todo caso se debería), pero no siempre es así, y no es sorprendente encontrar personas que, a los 60 años, siguen siendo dependientes.

Algo ha fallado en alguna de las etapas esenciales para la adquisición de la autonomía, o tal vez en todas. En muchas ocasiones la dependencia es un problema de herencia familiar, de linaje. Un hijo de alcohólico puede caer en el alcoholismo, tanto por haber visto beber, como por no haber aprendido a hacer frente a las dificultades de otra manera.

Los padres de un dependiente suelen ser dependientes e incapaces de enseñar la autonomía a sus descendientes; padres excesivos, malos amantes, son los padres que quieren demasiado o demasiado poco, que esperan que sus hijos hagan lo que ellos no han podido hacer, que realicen sus deseos, en esas condiciones los hijos quedan atrapados, secuestrados por sus deseos; son los padres que toleran mal los fracasos de estos, fracasos necesarios para la formación del individuo, para su acceso a la autonomía.

Demasiado protectores: impiden a sus hijos a enfrentarse a los problemas, a relacionarse, a liberarse, a hacer frente, Pero en cualquier caso es inútil culpabilizar ¿Qué nos aportaría? Ese tipo de padres necesita tanta ayuda como el adicto, y los hijos en muchos casos van a ser los reveladores del problema, poniendo de manifiesto sus errores.

De todas maneras es el dependiente el que no ha podido liberarse, y es a él a quien corresponde hacer el esfuerzo necesario; es su responsabilidad, y es a él a quien corresponde superar las dificultades.




» http://www.tusalud.com/adicciones/html/drogas/heroina/origen.htm


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